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Trastornos depresivos, algunas ideas

 

Hoy en día muchas personas están relacionadas con los trastornos depresivos de forma directa o indirecta. 

Hablemos de cifras... 

La primera idea que debe tener en cuenta es el hecho de que los trastornos depresivos no afectan a un número reducido de personas, ni son fenómenos aislados. Según las cifras ofrecidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el año 2015, la depresión afectaba a más de 300 millones de personas en todo el mundo. En el caso de España, el 5,2% de la población total sufría algún trastorno depresivo, porcentaje similar al obtenido en países de la Unión Europea como Alemania y Bulgaria. Quizás este dato sea poco informativo y poco significativo. La OMS para concienciar sobre estos trastornos ofreció como indicador de su importancia en su salud, el porcentaje de años con discapacidad que suponía para la persona. En el caso de España, vivir con un trastorno depresivo supone que aproximadamente se vive el 8,7% de los años con discapacidad.

 

 Y cuáles son sus síntomas...

 Las cifras ofrecidas dan una medida de la magnitud de los trastornos depresivos a nivel global, pero es fundamental acercarse a ellos desde la perspectiva individual. En líneas generales cuando una persona presenta durante al menos dos semanas una tristeza persistente y una pérdida de interés por actividades con las que antes disfrutaba, se contempla el trastorno depresivo como diagnóstico muy probable. Es necesario destacar que la persona en sí misma no es depresiva, sino que durante un tiempo está con síntomas depresivos. Además de los que se acaban de citar, la persona con trastorno depresivo también puede manifestar  otros síntomas  como:

  • Falta de energía
  • Sentimientos de culpabilidad, inquietud y desesperanza
  • Alteraciones en el apetito y hábito de sueño
  • Dificultades para tomar decisiones
  • En ocasiones puede tener pensamientos de autolesión y/o de suicidio

 

 Algunas cuestiones a tener en cuenta...

Miedos vs. Fobias 

Todos alguna vez en nuestra vida hemos sentido miedo. Existen miedos muy comunes: miedo a la oscuridad, a los ruidos extraños, a los insectos, miedo a las alturas o a las jeringuillas, a hablar en público, etc. E independientemente de cuál sea el miedo todos experimentamos esa horrible sensación de angustia, bloqueo o parálisis corporal, sudores fríos, aceleración del corazón… Y seguramente, cuando estamos sintiendo eso, o posteriormente cuando ya hemos vuelto a relajarnos nos preguntemos ¿POR QUÉ TENEMOS MIEDO?

El miedo es una emoción primaria que provoca una respuesta adaptativa del ser humano. Tenemos miedo por instinto de supervivencia, la función primordial de esta emoción es mantenerte alejado de los peligros y asegurar tu supervivencia lo máximo posible.

Como podemos ver el miedo es tremendamente útil pero debemos distinguir entre dos tipos de miedos: el miedo con un origen real y que normalmente hemos aprendido, y el que tiene un componente psicológico e imaginario. Algunos de estos temores extremos y antinaturales se denominan fobias. ¿CÓMO DIFERENCIAR ENTRE MIEDO Y FOBIA? 

APRENDE A IDENTIFICAR Y COMBATIR TUS ESTEREOTIPOS

 

Descartes dijo “cogito, ergo, sum” (pienso, luego existo), esta cita célebre refleja lo importante que es el pensamiento en la vida del ser humano. Lo que los hombres piensan es el primer determinante de su conducta, por lo tanto lo que pensemos de los demás va a condicionar como nos comportemos con ellos. Aquí es donde entran los estereotipos.

Un estereotipo es un conjunto de creencias o ideas sobre las características asociadas a un determinado grupo social; son imágenes simplificadas que se suelen basar u originar en diferencias claramente visibles entre grupos. Los estereotipos pueden contener elementos tanto positivos como negativos.

Cuando aplicamos un estereotipo  lo que hacemos es usar las expectativas previas y creencias que tenemos sobre ese grupo para explicar su comportamiento.

Las principales características de  los estereotipos son los siguientes:

  • Simplifican o exageran los rasgos atribuidos a un grupo.
  • Sirven para justificar las reacciones afectivas y conductuales hacia un grupo.
  • Son rígidos y resistentes al cambio.
  • De carácter consensuado, son creencias compartidas por los miembros de una cultura.

Y quizás os preguntéis, ¿por qué tenemos estereotipos? Pues bien, las personas nos movemos por estereotipos porque aunque a veces nos llevan a error y a juicios negativos (prejuicios) estos cumplen una función de ahorro de energía para nuestro cerebro. Los estereotipos son “atajos de pensamiento” que nos proporcionan información rica y distintiva sobre un individuo que no conocemos en lo personal y nos orientan sobre cómo actuar con él; son muy eficientes puesto que permiten a nuestra mente ocuparse de otras actividades.

Sin embargo, como acabo de mencionar, hay que tener cuidado porque a veces nos llevan a error y a crear juicios negativos sobre las personas (prejuicios), y tal y como he expuesto al comienzo el pensamiento que tengamos sobre una persona o grupo nos va a condicionar cómo actuemos con ella. Por ello lo lógico ahora sería preguntarse ¿cómo podemos modificar los estereotipos y prejuicios que tenemos sobre otras personas?  Por desgracia, los estereotipos se aprenden a una temprana edad y pueden ser muy difíciles de cambiar pero sí es posible. A continuación presento algunas estrategias:

¿Quieres realizar algún cambio en tú vida? Conoce cuál es el proceso e identifica en qué fase estás

 

Todo cambio en nuestras vidas conlleva un proceso, es decir lleva un tiempo no se produce de la noche a la mañana. Este proceso está guiado por la motivación a realizar este cambio, y según el Modelo Transteórico de Prochaska y Diclemente (1992, cit. en Graña y Rodríguez, 2010) comprende 6 fases: precontemplación, contemplación, preparación, acción, mantenimiento y recaída.

 

    1. Fase de precontemplación: es aquella en la que no me planteo que tenga ningún problema que deba cambiar,
    2. Fase de contemplación: en esta fase ya comienzo a plantearme que quizá tenga algún problema pero aún no he tomado la decisión de realizar el cambio.
    3. Fase de preparación: es aquella en la que ya tengo claro que algo es un problema y que debo hacer algo para cambiarlo.
    4. Fase de acción: en esta fase es en la que realizo los cambios pertinentes para modificar aquello que deseo.
    5. Fase de mantenimiento: esta fase comienza una vez realizado los cambios. Y consiste en realizar un mantenimiento de los mismos.
    6. Fase de recaída: esta fase no tiene por qué producirse, consiste en volver a recaer  en lo anterior. Si se produjera, volveríamos a comenzar con el proceso de cambio.

 

Veámoslo con un ejemplo, un cambio que yo he realizado en mi vida ha sido dejar de fumar, y para ello pasé por las siguientes fases:

¿Qué es el bullying y cuáles son sus consecuencias? 

 

A menudo, hablamos de "bullying" o maltrato entre iguales en la calle, en las instituciones educativas, en los medios de comunicación... pero ¿qué entendemos exactamente por "bullying"?

Distintos autores han dado su propia definición acerca de qué es maltrato entre iguales, incluyendo algunas variaciones. Sin embargo las características que se repiten en todas ellas son:

  • El maltrato no sólo incluye maltrato físico (pegar), sino que es un fenómeno mucho más amplio que engloba otras conductas como el maltrato verbal (insultos, motes, etc.), las amenazas, la violencia contra objetos (esconder cosas, robar cosas, etc.), la exclusión social (ignorar, hacer el vacío, etc.).
  • Intención: para hablar de maltrato, es preciso que exista una intención de hacer daño por parte del agresor.
  • Repetición: es necesario que las conductas se repitan a lo largo del tiempo y no sean situaciones aisladas.
  • Ausencia de provocación: la víctima no realiza ninguna acción que pueda provocar tensión.
  • Desequilibrio de poder: normalmente, las relaciones entre víctima y agresor están marcadas por un desequilibrio de poder en el cual el agresor está situado en una posición superior a la víctima. El agresor ejerce poder y dominancia sobre la víctima y este poder puede ser tanto físico como mental. 

Ahora que ya hemos definido qué es el bullying, nos planteamos ¿cuáles son sus consecuencias? El bullying tiene consecuencias negativas para la víctima a corto y largo plazo:

Aprendamos a comunicarnos de manera asertiva

 

¿Alguna vez te has sentido cansado/a de intentar agradar a todo el mundo? ¿Sueles hacer cosas que no te apetecen por los demás? ¿Alguna vez te has sentido dolida por alguna crítica pero has decidido callarte? ¿Alguna vez te has visto superado por las demandas de tu jefe/a, amigos, familia, etc.? El objetivo de este artículo es ayudarte a enfrentarte a todo ello, y sentirte mejor contigo mismo/a, ¿cómo?... ¡aprendiendo a comunicarnos de manera ASERTIVA!

Existen tres maneras o tipos de comunicación: la comunicación pasiva, la comunicación agresiva, y la comunicación asertiva.

  • Las personas con un estilo de comunicación pasiva no suelen expresar sus sentimientos o pensamientos y permiten que los demás violen sus derechos. Además, se suelen sentir inferiores a los demás. Sus conductas suelen ser permisivas o de huída, y como consecuencia de esto suelen estar insatisfechas, frustradas, enfadadas, se sienten culpables, suelen tener una baja autoestima, y otros deciden por ellas.
  • Las personas con un estilo de comunicación agresiva expresan sus sentimientos y pensamientos de una manera hostil, imponen sus derechos violando los de los demás, y se suelen sentir superiores a los demás. Sus conductas son combativas, y como consecuencia de esto suelen tener relaciones pobres con los demás, basadas en un desequilibrio de poder.
  • Por su parte las personas con un estilo de comunicación asertiva expresan sus sentimientos y pensamientos pero de una manera educada, respetando los derechos de los demás, ya que se sienten en igualdad de derechos que los demás. Sus conductas suelen ser de cooperación y negociación, y como consecuencia desarrollan un buen manejo de habilidad de comunicación, tienen una buena autoestima, y mantienen relaciones estables y saludables basadas en el respeto y la confianza. Es decir que la comunicación asertiva es aquella en la que nos negamos a hacer algo que no deseamos o que nos parece injusto, pero respondiendo sin agresividad y respetando a la otra persona, tratando de resolver el conflicto teniendo en cuenta los deseos de ambas partes.

Existen ciertas situaciones cotidianas en las que estamos acostumbrados a comunicarnos de una manera agresiva o pasiva y que debemos empezar a realizar de manera asertiva: realizar una crítica, recibir una crítica, hacer peticiones, expresar afectos positivos, y decir "no"; es difícil pero existen estrategias para conseguirlo. A continuación os ofrezco un breve resumen de algunas de estas estrategias:

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